A DEGÜELLO CON LUIS ARAGONÉS
El sábado 7 de octubre tuve un ramalazo masoquista y me dispuse a tragarme enterito el partido de furbo de la Eurocopa entre Suecia y España. Los antecedentes presagiaban tormenta. “Luis contra todos”, “España contra un fantasma”, “España, principio o fin ante Suecia”, titulaban algunos periódicos antes del encuentro. Se acercaba el acabóse, el Apocalipsis, el fin del mundo si los chicos de Luis no rascaban bola a los suecos. Y, claro, no la rascaron. Cuando juegas con un país en contra (Suecia) y casi todo el tuyo también, hay que ser un mago, un genio o un héroe para no sucumbir en la pelea. “Nuestros” jugadores son gente normalita por mucho que los vistan de seda y ganen cientos de millones, así que milagros hacen los justos. Y por mucho que Luis intenta sacarles el mejor rendimiento, resulta difícil cuando la materia prima es un paquete más bien oscuro que sólo se visualiza claramente cuando tiene a su lado talentos del tipo Ronaldinho, Ronaldo y Cïa. Antes que Luis, otros lo intentaron y también sucumbieron en la tarea. Lo que no pué sé, es que no pué sé y, además, es imposible. Menos mal que si lo echan de la selección, con su experiencia en el tratamiento de paquetes, podrá ganarse la vida en Seur o en MRW.
Así que, una vez producida la derrota de la Armada siempre Vencible ante los primitivos suecos, me dispuse a beber el cáliz de la derrota, escuchando en caliente a la gente del “Rondo”, un programa “deportivo” que la TVE pone a la indisposición del público. Allí había cuatro señores que sabían bastante de fútbol (entrenadores y jugadores –el mejor, Caparrós, el entrenador del Deportivo) y otros cuatro tíos (periodistas deportivos) que ni sabían de fútbol, ni de educación ni de nada. Pese a ello, me divertí cantidubi con estos cuatro pringaillos. No me quedé con sus nombres, pero ni falta que hace. Por lo visto son habituales en el programa y deben ser los que aportan la parte analfabeta, gritona, forofa y mostrenca al programa que dirige (es un decir, claro) el páter Guash.
Mientras los cuatro futboleros hablaban con tranquilidad, hilvanando unas palabras detrás de otras (lo que ya es difícil en gente de la pelota), ponderando que el fracaso de la selección no es para tanto, que hay de dejar reposar el asunto pues hasta marzo no hay nuevo partido oficial y, en fin, tomándose las cosas con la tranquilidad debida, los cuatro "periodistas" echaban espumarajos por la boca, entrando a degüello contra Luis al que, por lo visto, se le ha olvidado entrenar desde hace un par de meses. Faltó el canto de un euro para que dijeran del seleccionador que chochea. Gritando, no dejando hablar a los demás, tal como si fuesen hinchas ultra, proclamaban a grito pelado cómo tiene que jugar al fútbol la selección y hasta quienes deben hacerlo. Un dechado de virtudes estos juntaletras, excelsos representantes de un periodismo deportivo hispano que da auténtico asco. Una prensa ciegamente partidista, vocinglera, descerebrada, incapaz de informar objetivamente, chabacana, ciclotímica, esquizoide… Al día siguiente sus portadas eran un canto al exilio de Luis. Sólo les faltó un “Luis, al paredón” para darle el tiro de gracia.
Estos cantamañanas pasan de la euforia a la desafección en menos segundos que Fernando Alonso en poner su bólido a 300 por hora. No es que Aragonés sea un dechado de virtudes, pero ni antes era un Sabio (para genio, Einstein, Da Vinci…) ni ahora es un tonto del haba. Cuando tienes a todos estos buitres detrás tuya desde hace varios meses mordisqueándote la cabeza porque el becerro de oro (ese futbolín del que viven opíparamente estos y otros especímenes) necesita periódicamente sacrificios humanos ante su altar, hay que ser muy templado para no ponerse a las elevadas velocidades de Fernandito. Le está pasando a Luis, le pasó a Sáez, a Clemente, a Camacho y le pasará al siguiente, aunque sea el bendito Vicente del Bosque. Al final, a todos acaban echándolos de mala manera porque el negocio necesita candela nueva cada poco tiempo para que no se consuma en su propia inanidad.
Al día siguiente, leyendo las portadas de bastantes diarios españoles, me encontré con esta curiosidad: EL PAIS, ABC y EL PERIODICO DE CATALUÑA no informaban en ellas sobre el mal resultado de la selección española. Ni un titular, ni una foto, ni una lágrima, ni una simple esquela. Curioso, ¿verdad? Tan curioso como que son los tres periódicos más progubernamentales de los que se publican en España. Oiga, francamente sospechosa esta coincidencia. Unos tanto y otros tan poco…






