27 de mayo de 2009

UNA FINAL DE CHAMPIONS INOLVIDABLE

Cuando esta mañana Toño, el nuevo fichaje del taller, me invitó a su casa para presenciar la final de la Champion en el Plus y en Alta Definición, mis ojos me hicieron chiribitas. No por nada, pero el tío se casó hace tres meses y me cuentan otros compis del taller que su chavala está de pan y moja. Así que como no tenía mejor plan, a las  ocho de la tarde y con una botella de un buen Rioja en la mano, me presenté en casa de Toño. En aquellos momentos estaba sólo el gachó. La mesa ya estaba preparada, con sus velitas y todo. Y su moza en el baño, dándose una ducha, pues acababa de llegar del curro.

-Trabaja de dependienta en el Corte Inglés. Ahora la conocerás en cuanto acabe de ponerse cómoda.
-¿Y qué tal te va en la nueva vida de casado? –le pregunté para ir entrando en confianzas pues yo con el Toño, como es nuevo, nunca he tenido mucho palique.
-Estoy que me salgo. Más o menos como Messi, Iniesta y Guardiola.
-Mira qué bien –le repliqué, envidiosillo-. Pues yo ni entro ni salgo sino todo lo contrario. Más o menos como el Real Madrid…

En estas que apareció Yolanda, que así se llama la parienta del Toño. Señores, ¡qué moza! Tipo Ferrari, con una carrocería último modelo, aunque no sé yo si los neumáticos serán naturales o recauchutados. Me saludó guiñándome un ojo, la muy salerosa, y a mí sólo se me ocurrió decir, fruto de la impresión…

-¡Jodéee….!
-¡Eso –replicó Toño-, los vamos a joder vivos a esos niñatos del Manchester!

Nos sentamos en el sofá y yo ya no sabía a donde mirar, si a la tele de plasma donde el HD me presentaba el campo como si yo estuviese allí dentro, si al bigote del Toño que no paraba de moverse masticando chicle como el Fergunson ese, o a los neumáticos de la Yolanda, aunque sus cachas –semidescubiertas al sentarse en el sofá- invitaban también a no perdérselas de vista. ¡Jodé, no se pueden comparar las piernas de Xabi con los jamones de una buena moza, por muchos buenos pases que haga el amigo! Cuando llegó el gol de Etoo empezó la fiesta. Pareciera que el camerunés hubiera transformado a aquel par de tortolitos en una pareja de empalagosos cretinos. Se pusieron tan contentos que empezaron a darse besos en los morros en plan película X y a decirse cursiladas tales que aquella escena era de una imbecilidad sorprendente e inesperada:

-¡Etoo, guapín, quiero un hijo tuyo! –empezó a gritar y saltar la Yolanda, con tal alborozo que pensé por un momento que se quedaría con las domingas al aire.
-Nena no me quiere, yo enfadarme –le dijo algo mosqueado el Toño.
-Pero tontín, si sólo era una frase hecha… -replicó su amorcito, dándole un ósculo (los de la ESO, pinchar en este enlace) en todos los morros.

Aquello fue el pistoletazo de salida y no sé si para congraciarse el uno con la otra o porque los dos son así de imbéciles en la intimidad, empezaron a mezclar el partido con su amorcillo.

-¿Cuántos goles me vas a meter esta noche, Toñoño mío?
-Tantos como meta el Barça, pichurrichona mía…
-Ay, qué bonito, Toñito…, mi principín guapetín…
-Hum, que te como tu salsita pichurritita, mamita mía!

Juro por San Cucufato que nunca he visto un partido más desconcentrado por culpa de aquellos dos mastuerzos. ¿Puede el presunto amor y el gol de un delantero centro culé transformar a dos seres aparentemente normales en dos monstruos del cretinismo y la idiotez compartida? La pareja cursilona y relamida me estaba amargando la final mientras que ellos no paraban de toquetearse y de decirse chorradas. Así que en cuanto llegó el descanso simulé horrorizado que me parecía que había dejado  abierto el grifo de la bañera y que tenía que regresar urgentemente a mi piso a cerrarlo. La tontícola pareja, deseosa de dar rienda suelta a sus azucaradas querencias (a ello también ayudó el que se zumbaron todo el Rioja en un pis pás) me pidió que, antes de irme,  cortara la tarta que habían comprado para festejar la victoria culé.

-No queremos que te vayas sin que participes de la tarta victoriosa, porque este partido lo ganamos por dos cero, monín... –me dijo la señora del Toñoño.
-Espérate que el Manchester se ponga las pilas –repliqué para joder un poco la marrana…
-Ganaremos por dos a cero –me replicó el señor de la pichurrichina- y el segundo lo meterá Messi de cabeza. Ya lo verás si es que no tienes en casa a los bomberos achicando agua… Anda, Cipote, corta la tarta y tómate un trozo antes de irte.
-Pero no le hagas mucha pupa al pastel –dijo melosa aquella tipa, más buena que el pan pero más tonta que una cebolla.

Y Toño me dio el cuchillo. Su mujer y él se volvieron de espaldas para simular la pupa que yo iba a hacerle al pastel. En esos momentos me entró un cabreo que ríanse del que tenía Cristiano Ronaldo. Mi cabeza se llenó de sangre, mis ojos se salían de las órbitas y aquel cuchillo en mano invitaba a segar los pescuezos de aquel par de gilipollas. Afortunadamente recobré la calma pensando que el verdadero culpable de aquella mentecatez  fue Etoo al marcar el gol que abrió la Champions al Barça y que, en todo caso, la memez de la pareja era mucho menor que la de algunas ministras del señor Zapatero, también allí presente en el Olímpico de Roma. Partí el pastel en varios trozos, los repartí a aquellos idiotas y me despedí a toda prisa mientras me saludaban abrazados (él tocándole el culo a ella) diciendo:

-¡Nos vemos, Cipotillo, en la próxima final de Champions!
-¡Y una mierda! –dije sin que me oyeran aquel par de pollitos tan cretináceos.

24 de mayo de 2009

CARTA A MESSIÉ PLATINI

Estimado señor. Ya sé que su actual cargo de presidente de la UEFA le permite decir lo que le salga de la lengua y que siempre tendrá a un correveidile periodista para que transforme sus sonidos guturales en letra impresa o en algo peor: en videos de youtube. También sé que es usted memoria viva de los últimos 40 años del fútbol europeo y que ha cosechado multitud de premios, campeonatos y copichuelas, incluyendo el ser tres veces Balón de Oro, que debe ser algo así como el Premio Nobel del fútbol. Incluso me he informado bien y sé que es Caballero de la Legión de Honor, la más importante de las condecoraciones francesas, establecida –como no podía ser de otra forma- por aquel enano emperador llamado Napoleón. Todo ello permitiría llamarle de Ilustrísima para arriba pero como sólo sé francés de oídas, le llamaré simple pero educadamente, Messié Platini.

Le escribo porque acabo de leer una frase rimbombante de las suyas que me ha hecho mucha gracia: “El fútbol es como la música, un lenguaje universal, sin nación, ni raza”. Messié, comparar lo que hace Xabi, Iniesta, Ronaldo y otros peloteros insignes con lo que idearon Beethoven, Mozart o Tchaikovsky (unos mindundis, por supuesto) invita un poco a la reflexión sobre si lo que a usted le sobra es imaginación peloteril o lo que le falta es formación musical. Hablar de música, así, a palo seco, cuando hay tropecientos mil tipos de músicas, invita a caminar por arenas movedizas pero todo el mundo sabe (o debería saber) que la música de Champions, con mayúsculas, la hicieron –entre otros- esos tipos arriba mencionados. Quizás si usted se refería a la música que hoy día hacen multitud de analfabetos, lo mismo tiene razón, pero debería haberlo matizado pues todavía hay gente por este mundo –como el muá- que tiene clara aún la diferencia que hay entre el arte y la pedorreta.

No, el fútbol no es como la música, se ponga como se ponga, messié. No es un lenguaje universal porque hay millones de panolis a los que no les gusta el fútbol, nunca lo han practicado y se ciscan en él por cuanto ven que actúa de comedura de coco y engañabobos. Eso de que no tiene nación no se lo cree nadie pues precisamente uno de sus éxitos ha sido y es el parapetarse detrás del nombre de una ciudad o país, como si la selección española de peloteros unidos representasen a este país de locos o como si los grandes clubes fuesen el frasco de las esencias de las respectivas ciudades donde se ubican. La única patria del fútbol es el dinero y cualquier pequeñajo con balón incorporado le dirá a usted que de mayor quiere ser futbolista porque se cobra mucho, se trabaja poco y se sale mucho en las telecacas. (Eso sí, nadie habla del altísimo coste que tiene, con lesiones cada por tres, seis, pero París –el éxito, la pasta y la fama- bien vale dos roturas de ligamentos y una fractura de tibia y peroné). Lo de la raza no sé a qué cuento viene porque los orientales no parece que estén muy por la labor de perder el tiempo pegándole pataditas a un balón; los negritos prefieren el baloncesto si son de los USA y si malviven en las Áfricas están más por la labor de comer lo que puedan o lo que les caiga del cielo que distraer su dura existencia marcando goles en medio de la sabana. El futbolín es más bien un deporte de blancos satisfechos, ociosos y calentones, lo que no desmerece en nada el que pueda ser calificado de deporte apasionante, épico, descacharrante y bueno para la siesta, eso sí, sin sacarlo más allá de sus estrechos límites que son el ser más  simple que el mecanismo de un chupete, lo cual le aleja evidentemente de lo artístico, messié. Que muchísimos millones de tipos y tipas se lo pasen chachi piruli practicándolo (los menos) y viéndolo con una lata de cerveza al lado (los más) sólo demuestra que gran parte del género humanoide se contenta con poco…

Pero lo que marca la diferencia fundamental entre la música y el fútbol es que aquella sirve, además de para elevar el espíritu, para amansar a las fieras mientras que su deporte predilecto (del cual siempre ha vivido tan ricamente, por cierto) más bien lo que hace es excitarlas. Fíjese si serán “lenguajes” diferentes que la una necesita años de formación, aprendizaje y esfuerzo y el otro sólo precisa tener dos piernas y una cabeza que no piense mucho.

En fin, messié, no pretendo hacerle la puñeta ni la cusqui con esta carta pero comparar el fútbol con la música es equivalente a confundir la velocidad con el tocino y el culo con las témporas. Claro que si yo estuviese en el negocio en que usted está, lo mismo cambiaba de opinión, je, je…

Un saludo y reciba una cordial patada en las espinillas de parte del Juan Puñetas, su fiel crítico.

¡Música, ven; traspasa todo
-cuatro días, el ruido, un imposible-,
todo lo que separa todavía
mis oídos y el alma, de tus ojos!

(BLAS DE OTERO)

20 de mayo de 2009

¿QUÉ TE APUESTAS?

La prensa, especialmente la deportivesca, suele tomar a sus lectores –habitualmente del mismo equipo  que ella- por el pito de un sereno. Quiero decir, que les mete cada trola que, sólo de los últimos cinco años, se podría hacer un libro de mil páginas relatando los embustes, falsedades y noticias huecas que se han publicado.

Una de las últimas me ha divertido cantidubi dubi dá. (A estas alturas de la película de terror uno no está para escandalizarse ni enfadarse por nada). Escribía el 8 de mayo de 2009, página 7, el diario AS: “Cristiano ya tiene su número asignado: el 9. Se duda qué pondrá en la camiseta: Ronaldo o C. Ronaldo”. Como tengo el convencimiento de que es una mentira como una catedral que Ronaldo llegue al Real Madrid próximamente, la “noticia” habría que calificarla de “inocentada” o, simplemente, de “majadería”. “Cuando las partes llegaron a un acuerdo el pasado verano, ambas partes acordaron que el luso luciría el dorsal 9.” (…) De hecho, según ha podido saber AS, algún miembro de marketing del club ya está elaborando un plan estratégico con ese dorsal para adelantarse al fichaje de la estrella del Manchester United por el club blanco”.  O sea, que los aficionados merengues ya pueden empezar a soñar despiertos con el que –dicen- es el mejor jugador del mundo, mejorando la infinidad de los que tenemos jugando en la Liga española. “Si finalmente se cierran los fichajes del portugués y del francés….” –se escribe en un articulillo adosado al anterior, refiriéndose a Ribèry y hablando de fichajes para la temporada 2009/2010.

Desde el Arco afirmamos rotundamente que lo escrito en el AS es un embuste. Nuestras fuentes de información, mucho más precisas que las del diario madrileño, son  gente muy cercana a Cristiano Ronaldo: el repartidor de pizzas que se las lleva a casa, el limpiabotas que se las tiene siempre como los chorros del oro y un primo de un vecino de su hermana. El día que empiece la Liga española vamos a recordar a Óscar Ribot, el firmante de la noticia trolera y al director del diario qué pasó con su profecía tipo Nostradamus. Y si, por milagro de San Cucufato, al final sonara la flauta y Cristianín se viniera pa las Españas, juro solemnemente que me hago suscriptor del AS durante seis meses, aunque luego el periódico sólo lo utilice para envolver los bocadillos de la mañana. Ahora sería conveniente saber qué piensan hacer ellos si su noticia inventada no se hace realidad. ¿Se irán a plantar alfalfa al Everest o serán ascendidos al diario El País? Se admiten apuestas sobre quien será el vencedor de esta lucha sin cuartel entre el aficionadillo Puñetas y los profesionalizados tipos del diario de la chica en bikini.

17 de mayo de 2009

LAPORTA: FELICIDADES Y ACOJONO

Como aquí solemos darle siempre la vuelta a la tortilla, digámoslo claramente antes de que el lector o lectora se haga un lío con sus partes pudendas: don Joan Laporta anda muy, pero muy preocupado durante estos días. Es más, anda acojonado, si se me permite la expresión.

-¿Ya estamos, Puñetas? ¿Es que no puede usted ser como el resto de los mortales, que felicitan a don Joan por su doblete futbolero, echándole flores y azúcar por un tubo? No sólo tiene el mejor equipo del mundo, al delantero mejor del mundo (Messi), al centrocampista mejor del mundo (Iniesta) y al defensa mejor del mundo (Pujol), si no que él mismo es el mejor presidente del mundo, capaz de pasar del “desastre” del año pasado al éxito del de éste con sólo cambiar de entrenador (un recién llegado) y echar a dos de los mejores jugadores (Ronaldinho, de cuya sonrisa ya nadie se acuerda, y Decco).
-Pues, oiga, además de todo eso, don Joan es el presidente con más chorra (suerte) del mundo. Más a su favor… Pero no me interrumpa que sólo quiero rellenar un folio con mi salida de pata de banco.

En efecto, veo a don Joan feliz, muy feliz, pero también un poco acojonadillo. Y para eso estamos en el Arco, para ver y contar lo que otros no cuentan ni ven. (Triste destino el nuestro, qué le vamos a hacer).  Intentaré explicarme antes de que me envíen a la porra.

Como esto del fútbol es de lo más irracional (nunca se cumple en este deporte que uno más uno sea igual a dos, sobre todo si el segundo “uno” se ha marcado en campo contrario, donde vale el doble), mucho nos tememos que don Laporta ya está echándole el ojo a la temporada que viene y se las está oliendo. Si este año su Barça “güeno” consigue el doblete o el triplete, el año próximo la afición (que, como toda afición que se precie, suele pensar con los pies) le pedirá otro tanto pues en caso contrario la cosa se tomará como un rotundo fracaso. Mejor hubiera sido haber conseguido esta temporada  sólo un título y dejar el otro o los otros para la venidera. Así nadie podría argumentar al final del próximo año que “vamos para atrás como el cangrejo” o “del triplete hemos pasado al cerete o al unete”. En cualquier otro equipo (salvo el Irreal Madrid) muchos se conformarían con el consabido “que nos quiten lo bailao”, pero en Can Barça y Casa Madrid sólo hay una máxima: “Siempre campeones y si no os cortamos los coj…” (a los jugadores, entrenador y directiva, se entiende). Unos clubes que sólo están contentos si son el namber guán todas las temporadas, están condenados a vivir en una casi perpetua depresión. Y eso don Joan, chico listillo, ya lo sabe y empieza a olérselo de cara a la próxima temporada, donde ganar sólo un titulillo será considerado por muchos como un morrocotudo fracaso a pesar del enorme trabajo que cuesta conseguirlo. (Los demás equipos, oiga, es que no son mancos… cojos, quiero decir).

Para más inri, regresa Florentino a la casa del máximo  y único rival de las Españas. Sí, ese que en otros tiempos lo primero que hizo fue la cochinada de llevarse a Figo de Canaletas a la Cibeles.  Así que don Joan, entre título y título, está pensando que lo mismo –ahora que regresa el Cid Campeador blanco- se repite parecida jugada. ¿Será Messi, Iniesta, Pujol, Xavi, Bojan…? Parece que el único intocable es Etoo… Así que el máximo mandatario del club culé, entre sonrisa y sonrisa, entre gesto feliz y gesto feliz, entre título y título, anda ya con  la mosca detrás de la oreja, o sea, acojonado: “Sería una agresión deportiva que Florentino intentase fichar a uno de los nuestros” . ¡Y eso lo dice quien no tiene reparos en fichar a cualquier jugador que destaque en cualquier otro equipo!

Ya digo y decía: veo a don Juan un poco acojonadillo entre flor y flor del éxito actual. Don Florentín cabalga de nuevo y el hombre, un tiburón de las finanzas, no tiene más moral deportiva que el dinero y el éxito. Se nota que Laporta, en cambio, está hecho de otra pasta. Abogado discreto, se refugia en la cosa politiquera de los pactos y tal. Se ve que la política tampoco es lo suyo… Deje de preocuparse por el futuro (que no existe) y disfrute todo lo que pueda de la flor que este año le ha salido en el culito. Algo tan irrepetible (incluso para el mejor club del mundo) hay que festejarlo a lo grande pero con la moderación debida, no como esos cretinos que destrozan la ciudad coreando Barça, Barça, Barça. Hasta en las mejores familias siempre hay garbanzos negros (por decirlo muy suavemente)…

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¡Gracias por vuestra plantilla! (El Puñetas, agradecido).