14 de abril de 2010

DE LA QUE NOS HEMOS LIBRADO...

-Te confieso, Venancio, que he vivido varias semanas sin vivir en mí. Acojonao. Con los nervios a flor de piel. Pendiente de los informativos a ver si al final se arreglaba la cosa…

-¿Qué cosa? ¿La reforma laboral? ¿Los cinco millones de parados que tenemos en el país de Blancanieves y las 17 enanitas?

-Eso carece de importancia, hombre. Ya vendrán las locomotoras alemanas, francesa y americana a tirar del carro español.

-Entonces será por lo de Garzón, el súper juez al que quieren empapelar los fachas…

-A mí el señor juez ese me importa lo mismo que yo a él: un pito.

-Pues tu nerviosismo sería porque ha comenzado la Declaración de la Renta y la camisa no te llega al cuerpo…

-¡Qué va! Si a mí Hacienda me tiene controlados hasta los calzoncillos que uso…

-Pues, chico, habla y aclárate de una vez, que me tienes en ascuas…

-Verás, Venanciete mío: el 30 de marzo leí en mi diario preferido que se estaba gestando una posible huelga de futbolistas que paralizaría varias jornadas de Liga de Primera, Segunda y Tercera División. ¡Amenazaban con dejarnos sin el Madrid-Barça del día 11 de abril! ¿Pero cómo se le podía ocurrir a la Asociación de Futbolistas Españoles semejante barbaridad? ¿Había calculado los daños inmensos que podía hacer a las estructuras económicas, sociales y religiosas de este país si no podíamos disfrutar del partido del milenio entre Messi, Cristiano y la compaña?

-¿Y por qué querían declararse en huelga de pies caídos?

-Por lo de siempre, el maldito dinero. Al parecer sólo el 15 % de los clubes están al día en sus pagos a los futbolistas. Muy fuerte, tú. Los futbolistas no son artistas así que eso de trabajar por amor al arte y a la camiseta no va con ellos. Natural, si no tienes para comer no puedes luego rendir en el campo. También pedían cumplimiento de las garantías económicas cuando los clubes están endeudados hasta las orejas, ampliar las coberturas del Fondo de Garantía Salarial de Segunda División y crear uno para la Tercera. Temas de pasta gansa que es lo que mueve el mundo, macho. Me parece muy bien, pero también tienen que pensar que esto del fútbol es un sentimiento que los aficionaos llevamos muy adentro del alma, pero que muy adentro, y al que hay que respetar también un poco. Un sentimiento tan profundo que muchos somos capaces de pasar hambre durante toda la semana con tal de poder pagar luego la entrada del partido del domingo. Coño, ese esfuerzo también deberían valorarlo en la AFE.

-Pues no veas qué problema. ¿Y qué vamos a hacer sin el fútbol si se declaran en huelga? ¿En qué vamos a emplear ese tiempo y de qué hablaremos en el bar y en la oficina? Jodé, pero es que sólo piensan en ellos… ¿Y no pueden atarse el cinturón como lo estamos haciendo todos? ¡Que se declaren en huelga cuando se acabe la Liga!

-Pues esa ha sido la preocupación que me ha tenido en un sin vivir estas semanas. Menos mal que alguien de muy arriba debió decirles que el Madrid-Barça era un asunto de Estado y entonces empezaron a decir que la huelga empezaría el fin de semana siguiente. Pero seguía la tormenta perfecta, así que debieron sonar todas las alarmas y desde el Gobierno de la nación hasta el último mono del Consejo Superior de Deportes empezaron a mover el culo para intentar solucionar el problemón. El paro, las reformas estructurales y hasta lo del juez Garzón puede esperar pero solucionar el cacao planteado por la AFE era un asunto de emergencia nacional.

-Así que se reunieron todos y aquí paz y después gloria, ¿no?

-Efectivamente, Venancio. Ayer, día 13, quedaba desconvocada la huelga. La AFE, el Consejo Superior de Deportes la Federación de Fútbol y la Liga de Fútbol Profesional se pusieron de acuerdo. Algo inaudito en un país donde todo el mundo lleva a gala estar peleado con el resto del paisanaje. Aquí tienes los acuerdos a que llegaron en esta cama redonda. Con lo cual todos contentos. Los señoritos políticos porque podrán presumir de que arreglaron al menos un problema, el más grave, la huelga del fútbol; los de la Federación y la Liga porque ven reconocida su pésima gestión con más pasta y bicocas; los futbolistas porque podrán comer a final de mes y así no engrosarán las listas del paro y nosotros, los aficionados, porque tendremos nuestra ración de fútbol semanal sin la cual no somos nadie.

-Pues a los psiquiatras y psicólogos les han hecho la pascua, con lo contentos que estarían por la llegada de clientes por culpa de la huelga…

-Hombre, no se puede contentar a todo el mundo. Pero, tranquilo, no se morirán de hambre. Entre los paraos sin futuro, los fanáticos defensores y detractores del juez Garzón y los que esperan el sablazo de Hacienda, tienen un manantial de potenciales clientes que ya lo quisiera el Barça o el Madrid…

11 de abril de 2010

MADRÍ-BARÇA: NO HUBO SORPRESA

El partido del milenio. Puaf… Hay cada exagerao por ahí… Y no sólo en la historieta que relatamos en el Arco hace unos días gracias a nuestro desenfrenado amor por el sarcasmo y la sátira sino, lo que es peor, por lo que cuenta gente tan “seria” (ji,ji) como los señoritos de Marca (madridistas hasta el corvejón) o el Mundo Deportivo (culés hasta la médula). Los primeros hablaban la noche del sábado en su página web de “Partido del Milenio” (así, con mayúsculas y todo). Los segundos escribían hoy en su web, “El planeta se rinde al Barça”, rememorando nuestro burlesco “Es un acontecimiento planetario” de hace unos días.

Partido, lo que se dice partido, apenas hubo. El Puñetas prácticamente se durmió durante los primeros treinta minutos viendo cómo los dos equipos –nerviosillos ellos- se dedicaban a jugar en apenas 25 metros del campo, como si el Bernabéu no tuviese porterías ni áreas, excepto para retrasar la pelota a los porteros. Imprecisiones, regatillos en corto y ni un solo disparo entre los tres palos hasta que llegó “Él”, el Messias.

Cuando el sueño ya casi me vencía, en el minuto 32, Messi despertó también de su letargo (hasta el momento lo más llamativo que había hecho fue un manotazo que le dio al balón) y se marcó un gol de hombro la mar de guaperas. La pelota salió despedida de su hombro a la distancia y altura adecuadas para que su Ilustrísima sólo tuviera que arrearle un zapatazo. Luego salió corriendo para celebrar el gol, tocándose la camiseta en plan: ¡milagro, milagro! Voy a escribir lo que nadie dice (ni aficionados ni listillos del balón): de cada cien goles, en setenta de ellos interviene la Virgen de la Casualidad. Sin embargo,  como el fútbol es hoy día la religión laica con más número de feligreses, al final los goles se venden como “obras de arte”, “golazos”, “genialidades” y otras palabrejas afines. ¡Menuda trola!

Fue a partir de ese golete de Messi cuando el partido empezó a tener algo de mejor juego pero ya había perdido lo único que me sostiene en vilo y duermevela en un encuentro de fútbol: la emoción del marcador. Allí ya no hubo más emoción porque todo el mundo sabía –incluso antes del encuentro- que el Barça era mejor equipo que el Madrid y salvo casualidad o mala suerte (a un solo encuentro no siempre gana el mejor porque el fútbol es un deporte bastante desnortado) el resultado estaba cantado. Así que el que iba a ser el partido del milenio (con emoción a raudales y erotismo máximo) acabó convirtiéndose en una soporífera noche de éxtasis futbolístico frustrado. Todos los jugadores barceloninos (aunque algunos de ellos hayan nacido a mil kilómetros de distancia de la ciudad de la Sagrada Familia) superaron a sus contrarios. De Ronaldo sólo vimos las pocas bicicletas que le dejó hacer Piqué; de Ramos apreciamos lo que en él es habitual, mucha leña, que repartió a diestro y siniestro, sin cortarse un pelo; de Higuaín supimos que estaba en el campo porque habíamos visto su nombre en la alineación inicial del Madrid;  de Guti y Raúl, supimos que no sabemos nada, salvo que la temporada próxima estarán cultivando geranios en otros equipos. Especialmente -en la segunda parte-  el Puñetas sólo vio mucho azulgrana por el césped, bailando y disfrutando con el “pa ti, pa mí” mientras la desesperación hacía mella en el sistema nervioso de los jugadores merengues, que estaban hechos un flan porque sabían que todavía no forman una gran y afinada orquesta.

A los 57 minutos llegó el gol de Pedro y allí se acabó aún más el cuento chino del partido del milenio y del planeta entero. Un vulgarote partiducho donde quedó demostrado que el Real Madrid ha acortado la distancia que en la Liga pasada le sacaba el Barça (recordemos aquel 2-6), pero al que le quedan aún un par de años para mojarle la oreja. Y es que un equipo campeón no se construye en un añito por mucho que don Florentín y algunos periodistas neuróticos de los madriles así lo crean. Refresquémosles la memoria. Este Barça ha llegado al cenit con Guardiola pero el que empezó a fabricar los mimbres de tan exitoso cesto fue aquel holandés de los ricitos, tan buena persona,  llamado Frank Rijkaard.  Un equipo de categoría “Cinco Estrellas” se fabrica en un lustro con paciencia, billetes de 500 euros, gente sensata y cuidando de los chaveas que se entrenan en casa. El Madrid ha mejorado este año gracias a la pasta gansa que ha traído el Gran Jefe de ACS pero los milagros no existen y necesitará todavía tiempo –si se hacen bien las cosas- para subir de categoría. Por ahora sólo es un “Tres Estrellas” aunque, eso sí, muy limpito y aseado.

Presumimos que los máximos rectores del Madrid seguirán haciendo lo mismo que en los últimos años, acosados por los medios histérico-informativos de la capital: echar al entrenador, descartar a media plantilla, fichar a la otra media, buscar éxitos inmediatos y.. vuelta a empezar.  El bueno de Pellegrini ha conseguido armar un equipo con expectativas de futuro en algo menos de un año pero es probable que no haya servido de nada ante los impacientes y milagreros de turno. Estos harían bien en preguntarle a Rijkaard y Guardiola cómo se fabrica un equipazo fetén en vez de estar ya pensando quién demonios será el nuevo chivo expiatorio (entrenador) que echarse a los colmillos la temporada entrante.

Al final, a los 94 minutos de juego de un partido que no tuvo historia ni sorpresas, el árbitro pitó el final del invento y mandó a todo el mundo a los vestuarios. A falta de buen juego y de cierta emoción, fue el encuentro de la deportividad. Ningún espectador tiró un cochinillo al césped. Los jugadores (salvo el leñero del Ramos) se saludaron y hasta se dieron algún besuqueo en el túnel de vestuarios. Ni la presidenta Aguirre mordió la yugular de Laporta en el palco de autoridades, pese a tenerlo al lado, ni el futuro (ji, ji) presidente de la Generalitat sacó los pies y sus neuras del plato de la cordialidad y la buena educación. Al árbitro algunos jugadores sólo se lo quisieron comer dos veces, una cada equipo, pues  ya se sabe que a muchos futbolistas les encanta decirles a los trencillas lo que éstos tienen que pitar. En fin, todo estuvo muy comedido, quizás porque casi todo el mundo sabía (menos los cantamañanas de turno) quien se llevaría la victoria y la Liga: el mismo equipo que, probablemente, se llevará también la Champions.

Acabado el partiducho todo el mundo regresó a casa, o se fue a dormir o pensó que la vida sigue y el lunes hay que currar (el que tenga trabajo, que esa es otra). Lo bueno de estos hitos “históricos” (más bien histéricos) es que pasan, se publican toneladas de cosas sobre ellos y luego todo sigue igual. Señal de que sólo son un vulgar y sencillote engañabobos. Para hecho trascendente el que dio origen al minuto de silencio al comienzo del partido: 96 personas fallecidas en un accidente aéreo. Representantes de todo un país desaparecidos en un segundo por volar en un viejo y arcaico avión soviético Tupolev al que el Puñetas no se subiría ni harto de vino.

7 de abril de 2010

EL PARTIDO DEL MILENIO

Ya está aquí. Los colmillos me chorrean. ¡El partido del milenio! Basta ya de partidos del siglo. El término está muy sobado. Este partido no merece ese pobre calificativo. Este partido es más, mucho más. Más que un partido. Más que un encuentro de fútbol. Es un acontecimiento planetario. ¡Es el acontecimiento del milenio!

Su excelencia Messi contra su Ilustrísima Cristiano. ¡Grrrrr! Higuaín contra Ibrahimovic. Casillas contra Valdés. Xabi contra Xavi. ¡Grrrr! Pujol contra Albiol. Alves contra Ramos. ¡Uauhhhhh!

La espera se me hará eterna. No podré dormir. Tendré palpitaciones y taquicardia. Tres días para el mayor acontecimiento del milenio. Este Madrid-Barça es el mejor de toda la historia. Dos gigantes. Dos súper equipos. Dos ciudades. Dos maneras de entender el fútbol. Y la política. Y el cachondeo. Y lo que haga falta. ¡La sal de la vida!

Miles de páginas hablan del acontecimiento. Miles de anuncios. Miles de locutores de noticias. Madrid-Barça. Madrid-Barça. Madrid-Barça. Madrid-Barça... ¡Uauhhhhhhhhh!

Será el sábado 10 de abril. A las 10 de la noche. La conjunción de estrellas. El mayor espectáculo del mundo. No me hablen de la crisis económica. O del paro. O del caso Gurtel. O de que Garzón es un gran juez. O de los golpes de la policía en El Cabanyal valenciano. Que se paren las pequeñeces del día a día. Que se paren las estrellas. Que la luna se ponga bata de cola. Yo sólo estoy para ¡grrrr! mi Messias y mi Cristiano. Ellos mueven el mundo. La vida. Los corazones. La historia. No me cuenten otras milongas. Sólo estoy para la Sexta o Canal Sur. Ahí veré el partido del milenio. A su salud y a la mía. Y que gane el mejor. Yo soy de los dos equipos. Al mismo tiempo. ¿Pasa algo? Gane quien gane yo ganaré. Pierda quien pierda yo ganaré. Serán los mejores 90 minutos de mi vida. Porque fútbol es fútbol. Pasión. Arte. Genio. Grandeza. ¡¡Vida!!

-¿902 902 902? ¿Sí? ¿Es el psiquiátrico “Locos de remate”? Sí, mire, es que tengo aquí un tipo sentado en la barra del bar que habla de no sé qué partido Madrid-Barcelona del próximo sábado y me está llenando el mostrador de babas. No sé, es un tío muy raro. Me está entrando miedo. ¿Y si saca una navaja y arma aquí la de dios? Sí, habla de un mesías y de un cristiano. A lo peor es un fanático religioso y se inmola aquí mismo. ¿Por qué no vienen y echan una visual? Es que no me fío, oiga. Sí, ahora le ha dado por cantar. ¡Dice unas cosas…! Que si Hala, Madrid, noble y bélico adalid, defendiendo tu color… Y, oiga, ahora canta algo así como Blaugrana al vent, un crit valent, tenim un nom, el sap tothom: Barça , Barça, Baaarça.! Jodé, cómo desafina el tío. Pero me da miedo, oiga. ¡Vengan, por favor! O llamen a la policía o a los bomberos. ¡Yo qué sé! Yo sólo soy un pobre hombre que se gana la vida en un barecillo del extrarradio. ¿Cómo dice? ¿Qué si ha dicho algo de cuál de los dos es su equipo? Pues…., no sé…, sí, sí, ¡sí sé!… Dijo que es de los dos equipos. Ah, que entonces está como una cabra. Y que puede ser muy peligroso. ¿Entonces vienen a por él? Pues muchas gracias, no saben cuánto se lo agradezco. ¡Gracias, gracias, gracias! … Uf, espero que lleguen muy pronto. Estoy que me cago las patas abajo. Cada vez hay más loco por el mundo…

El partido del milenio. A las 10 de la noche. En la Sexta. O en las autonómicas. El Messías y el Cristiano. ¡Im-pre-sio-nan-te! Oiga, jefe. Póngame otro Rioja. Sí, a las 10 de la noche. En la Sexta. Madrid-Barça. Impresionante. El partido del milenio… En el Bernabéu. A las diez… ¡Grrrrr!

PD: ¡No se pierda la crónica de partido tan memorable! El domingo once en esta pantalla amiga.

4 de abril de 2010

EL TURISMO COMO DEPORTE Y EL DEPORTE COMO TURISMO

La revista “Deportistas”, editada por la Federación Española de Municipios y Provincias, en las páginas 8 y 9  de su  nº 32 de febrero/marzo de 2010,  informa que “El Consejero de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía presentó en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) celebrada en enero en Madrid los grandes eventos deportivos que albergará la región en 2010”.  Acto seguido se desglosan algunos de los eventos más importantes: el Open de España de golf en Sevilla, el Open de Golf Andalucía en Málaga, el Gran Premio de Motociclismo de Jerez, los ciclos de carreras de caballos de los hipódromos de Dos Hermanas y de Mijas, las carreras típicas de las playas de Sanlúcar de Barrameda, las 5 primeras etapas de la Vuelta Ciclista a España, el Torneo Andalucía Tennis Experience, torneo del circuito femenino a celebrar en Marbella…

Hasta aquí todo perfecto, maravilloso y olé los buenos gestores y políticos que se lo curran para que el nombre de Andalucía traspase Despeñaperros, los Pirineos, el Atlántico y lo que haga falta. La primera cruel pregunta que se hace el humilde contribuyente un poco crítico es la siguiente: ¿El papelón de las Administraciones Públicas –sean Centrales, Autonómicas o Locales- es organizar torneos de tenis, carreras de caballos, mundiales, olimpiadas y otros hierbajos? Porque no parece que ese deba ser su cometido. Y la segunda preguntilla igual de  cruel: ¿De dónde sale la pasta para pagar estos fastos? Porque el Consejero y la patulea de gente que trabaja en la Consejería no pondrán un duro de su bolsillo, eso seguro…

La primera sospecha, a bote pronto, es que nuestros administradores públicos confunden churras con merinas y torneos de golf con sanidad pública de calidad. Confunden propaganda y  gestión de los intereses públicos. La segunda sospecha, aún más gorda y cierta, es que los paganos de todos estos eventos tan chiripitifláuticos  seremos los contribuyentes, los curritos y currantes mayormente. Y esto será así porque casi todo el parné de los fastos y fiestas deportivescas que se anuncian procederá de las arcas públicas. Atentos a la explicación de porqué se organiza con pasta gansa mayoritariamente pública este tinglado deportivo-turístico-comercial: “La captación y organización de grandes eventos deportivos constituyen una prioridad dentro del Plan de Marketing turístico porque están íntimamente unidos a la puesta en valor del territorio y promueven la generación de rentabilidad turística para nuestros empresarios”. Más claro, el agua turbia.

Para organizar el tinglado, dice la Junta que ha implantado un nuevo modelo de gestión consistente en la creación de eventos que incorporan en el nombre la marca “Andalucía” en lugar de patrocinar citas deportivas ya existentes, aunque eso no lo veo nada claro en el caso de la Vuelta Ciclista a España o el Campeonato motero de Jerez, pero en fin...  También dice la señora que su nuevo modelo ya está siendo estudiado por otras comunidades autónomas, es decir, que es magnífico ya que colegas de otras latitudes están perdiendo el culo por imitarlo. Sí, alguna iniciativa privada –empresarios amigos, mayormente- colaborará en el gasto pero el plato fuerte lo pagará el sufrido ciudadano que ve como con sus impuestos se abona o subvenciona ya casi todo. Nunca pudimos imaginar que el famoso “Estado del Bienestar” consistiese en pagar a mansalva a un montón de gente que no tiene ninguna utilidad pública o que con el dinero de los impuestos se pagasen actividades privadísimas que deberían correr a cargo exclusivamente de quienes las realizan.

“Nuestro modelo supone compartir riesgos y beneficios, en un sistema de lealtad, confianza mutua y suma de esfuerzos  con el sector privado para ser algo más que la sede de la competición”. ¡Olé el piquito de oro! ¡Olé la confraternización universal con un sector privado que hace aguas por todo el Mediterráneo gracias a que la Junta de Andalucía es el mayor empleador de toda la comunidad, bien a través de sus ramas administrativas, bien a través de sus ramas clientelares, bien a través de sus innumerables empresas públicas para usos privadísimos! En realidad quien pone casi todo el riesgo en los eventos (o sea, los dineritis) son los contribuyentes, auténticos mindundis de este modelo de gestión basado en el clásico dicho del “todos pagan y algunos se lo llevan calentito”. Bueno, eso de que “todos pagan” tampoco es cierto porque el fraude fiscal es de aúpa.

Pero no seamos demagogos ni recelosos. Las cuentas están claras: “Andalucía acogió el año pasado 350 acontecimientos deportivos que supusieron un retorno económico de 120 millones de euros, reunieron a más de medio millón de espectadores y alcanzaron una repercusión mediática de 100 millones de personas”. ¡Ele las cuentas bien contadas! Sólo un pero: ¿cuánto costaron esos 350 acontecimientos deportivos, desglosados en dinero aportado por el erario público y por el sector privado? Ah, que todavía están haciendo las cuentas… Menudos cuentistas…

  © Blogger template 'Greenery' by Ourblogtemplates.com 2008

¡Gracias por vuestra plantilla! (El Puñetas, agradecido).