28 de febrero de 2006

FLORENTINO SE CAE DE LA GALAXIA

Ya todo el mundo lo sabe. No queda alma en pena ni almeja marina que no sepa que el bueno de don Florentino ha cogido un cabreo de no te menees, ha tirado la toalla madridista y se ha dado el piro a sus negocios particulares donde se sale menos en la tele pero se gana más pasta, salen menos canas y arrugas y no tienes que aguantar a niñatos que se creen Einstein porque de vez en cuando meten un gol. Unas lagrimitas por don Florentino. Hasta los atildados tiburones suelen ser vencidos de vez en cuando. Si en lugar de los Ronaldo, Raúl, Roberto Carlos y Cía, se hubiese tratado de Perico Periquez, ingeniero o Manolo Machote, un tío del andamio, nuestro héroe presidente los habría fulminado en segundos enviándolos al extrarradio laboral, fuera de todas sus empresas de construcción, electricidad y ecétera. Pero con los genios y figuras del mundo peloteril no se pueden hacer semejantes excesos. Así que llega un momento en que uno piensa: -Con la de pasta que tengo, el prestigio y lo bien que me van los negocios, ¿cómo voy a perder la chaveta por unos tipos que no saben ni poner un ladrillo? ¡A la porra! ¡A ver cómo salen de ésta! Don Florentino se ha quitado un enorme peso de encima con su dimisión. Ahora muchos de los antiguos pelotas y lameculos le llaman cobarde y acusica. Sí, ha llevado al Real al primer puesto del hit parade publicitario y económico, pero sus chicos son un desastre jugando al fútbol. Para los cantamañanas y destripaterrones de la prensa del colorín futbolero, sólo vale el 1-X-2. ¡Horror, tres años sin títulos! ¿Y qué, capullitos de alhelí? ¿Y lo que nos hemos reído? ¿Y la fama, y el ligoteo y el fardeo que nos hemos traído con el cuento marketinero de los galácticos? Se os acaba el negocio, amiguitos, y aunque el repuesto del nuevo presi Fernando Martín va de lo mismo –otro tiburón del ladrillo y las parcelas- ya nunca será lo mismo porque la segunda trola nunca se vende tan bien como la primera. Si el Puñetas hubiera estado en el puesto de don Flore, no hubiera aguantado tanto. Una vez cumplida excelentemente la misión económica y de propaganda, más de un cantazo habría volao por el vestuario galáctico, antes de irme. Moraleja: hasta los tiburones de las finanzas y el negociejo tienen un tierno corazoncito. Sniff, sniff.

25 de febrero de 2006

AQUÍ NO HACE DEPORTE NI EL GATO

Acaba de publicarse un “Estudio de la Infancia y la Adolescencia de Andalucía”. El informe fue presentado a la prensa por la consejera para la Igualdad y el Bienestar Social de la Junta de Andalucía, la socialista Micaela Navarro. Doy pelos y señales del asunto porque ya se sabe que cuando el poder, aunque sea de un cortijillo autonómico, se gasta los cuartos en un estudio es para apalancar y reforzar sus intereses. Así que cuando los resultados salen de pena, cabe pensar que los políticos no mienten. Se falsifica en la loa, el parabien y el éxito, pero ¿qué sentido tiene hacerlo en el fracaso más ostentoso? ¿O debo escribir “esplendoroso”? Al grano, Puñetas, que te enrollas más que las persianas: “Sólo el 5 % de los niños practica deporte de forma habitual en Andalucía. (…) Casi el 27 % nunca hace ejercicio físico en su tiempo libre. (…) En el periodo de los cinco años estudiados –de 1999 a 2003- el sedentarismo de la población ha aumentado del 19,8 % a dicho 27 %, alcanzando en las chicas el 31 %. La mayoría de estos menores, especialmente los que se acercan a la adolescencia, prefieren aprovechar sus momentos de ocio para salir con sus amigos (3,1 horas diarias) y ver la televisión (unas dos horas y media). Pero les parece poco pues si pudieran dedicarían mucho más tiempo a salir y divertirse. En su tiempo libre también utilizan el ordenador, principalmente para descargarse música, jugar y para los trabajos escolares”. Bellos números y porcentajes, vive Alá. ¿Extrapolables al resto de los cortijos autonómicos? ¿Representativos de la realidad plurinacional, plural o unidimensional de este país? El Puñetas no sabe tanto (por no saber no sabe ni como llamar al país en que vive), pero si según los meapilas socialistas de la Junta de Andalucía tenemos capacidad de liderazgo, la ejercemos y encima hacemos reír al resto del personal con nuestros chascarrillos, chirigotas y morancos, y sacamos ese pleno al cero patatero en la práctica deportiva, pues habrá que pensar que tenemos ante sí un inmenso erial. Claro que a lo mejor se salen de esta mediocridad absoluta los cortijos catalán, vasco y madrileño, que son los que aparecen siempre en los periódicos y donde están los únicos políticos que cortan el bacalao, hacen el cocido y ponen el cava de postre. No sé, hoy me he levantado muy ignorante y tras el fiasco de la Rienda me parece que sólo sé que no sé nada. Cada vez me falta menos para ser tan sabio como Sócrates, je, je. Si en muchísimas escuelas la práctica deportiva se reduce a pegarle patadas a un balón en la hora de la “gimnasia” para intentar imitar (escupitajos y revolcones por el suelo incluidos) a los héroes del Madrid y el Barça. Si en los recreos –siempre suponiendo que el colegio tenga unas pistas deportivas, que eso a menudo es mucho pedir- los chavalotes siguen con el futboleo o se dedican al bello arte de darle bocaos al Bollycao o al Donut, al final obtendremos un monocultivo deportivo y gastronómico impropio de una sociedad medianamente civilizada y plural. Si en los institutos, cuando las gónadas de los adolescentes empiezan a picarles en la entrepierna, siguen faltando instalaciones y ya correr detrás de una pelota empieza a ser demasiado “pesao y esforzao” (en las chicas, es que ni llegan a pensarlo), entonces ¿qué se puede esperar si no que aquí no hagan deporte nada más que los cuatro mataos de siempre? No digamos en la Universidad donde, salvo las consabidas excepciones, la práctica deportiva es tan rara como la del estudio. A lo más que llegan las masas estudiantiles (caso de Sevilla, por ejemplo) es a practicar una maratón extraordinaria de botellón por haber acabado los exámenes del cuatrimestre. Y si abandonamos los centros de vagancia estudiantil y nos vamos al sector de los adultos, sean trabajadores o personal en paro, la realidad es que deporte poco y obesidad mucha. Si es que cada vez que mira el Puñetas un culo femenino es que, oiga, a su lado mi mesa camilla parece de juguete. Cada vez se come más, se folla menos (lo dicen otros informes muy sexudos) y así no hay manera de tener buen cuerpo, ni sano humor, ni sentido crítico ni leches. Con estos mimbres ya somos –lo dicen otros informes, será por informes- el país de más gorditos de la Europa europea. Medalla de oro aunque la meteorología no acompañe. Nos falta cultura deportiva de la buena. Pero no hay que preocuparse que estamos tan en los mínimos como lo podamos estar en el ámbito de la cultura histórica, política, económica o religiosa. Aunque me lapiden los bienpensantes, seguimos siendo un pueblo de incultos desde la ceca a la meca. Y entre ellos se encuentra el Puñetas, que ya adelantaba que sólo sabe que no sabe nada. Quizás todo este exceso de sátira masoquista de hoy lo mismo es simplemente un exabrupto ocasionado por la frustración porque hoy uno esperaba ilusionado el pleno al quince en los Juegos de Turín: sólo una deportista española con posibilidades de ganar y no sólo no gana sino que encima se queda en el puesto…trece. ¿No había otro número menos fatídico, María José, rica? PD: Espero comentarios que contradigan mi tesis, vamos, que hacemos bastante deporte, que utilizamos el chandall para algo más que ir a comprar al Carrefour, que hoy tengo un ataque de delirums tremens no alcohólico que no me deja ver el bosque… Sed bienvenidos a la crítica, aunque sea llevándome la contraria. Todavía no tengo el ego tan inflado como mi estimado Zapatero. Uno que juega al baloncesto, ¿ no? ¿O todavía no se sabe a lo que juega?

24 de febrero de 2006

A MARÍA JOSÉ SE LE FUE LA RIENDA

Al final no pudo ser y a María José se le fue la rienda de la prueba. Otra vez será, aunque los aguafiestas de turno afirman que con la edad que tiene pocas oportunidades le van a quedar. En fin… Cuando se tiene una sola alternativa para la victoria –la de Rienda- y todo se juega en unas cuantas horas (hay deportes que en segundos) muy a menudo pasan estas cosas. Ahora que San Cucufato se va a enterar de lo que vale un peine. ¿Para qué sirve un santo si no es para marcarse un favor cuando se le pide muy finamente? Si alguno lo ve por ahí, que me avise que este se acuerda del día en que dejó al Puñetas en cueros y a María José Rienda por los hielos.

21 de febrero de 2006

MARÍA JOSÉ RIENDA: EXTRANJERA EN SU PAÍS

El viernes día 24, a las 9,30 de la mañana, es la fecha clave. Ese día, en los “Juegos Olímpicos de Invierno” que se celebran en Turín, tendrá lugar la prueba reina de la competición de esquí: el eslalon gigante. En ella participará, más sola que Mindolo y que Robinson Crusoe, una españolita llamada María José Rienda y conocida en su país sólo a la hora de comer… en su casa. Aquí, en las Españas del fútbolín –como en Italia, donde los Juegos de la nieve están teniendo escasa participación de público- cualquier indocumentado sabe de nuestros héroes futboleros todo lo que hay que saber: desde el número de empastes que cobijan en la boquita a la talla de sus calzoncillos pasando por el número de pelos que tienen debajo del sobaco izquierdo. Fuera del fútbol, el desierto. El deporte-rey no tiene culpa de ello. En un país en que no hay cultura deportiva porque su práctica es ínfima comparada con la que ofrecen los países de nuestro entorno, no debe extrañar que la gran mayoría tienda hacia el deporte más simplón y emotivo. De vez en cuando aparece algún milagro individual en forma de deportista estratosférico (Santana, Ballesteros, Angel Nieto, Miguel Indurain, Carlos Sáinz, ahora Fernando Alonso) y perdemos el culo por salir en los papeles. Dos días antes de que alcance la gloria con la conquista de un gran torneo no lo conocía ni dios. Dos días después de su gran victoria empiezan las tareas de demolición del mito, cosa que en los casos citados y algunos más que me dejo en el tintero no suele ocurrir porque estamos hablando de fenómenos casi sobrenaturales. Si nos vamos a deportes más minoritarios, la cosa se complica. Se da el caso de que cuando el milagro se produce, la gente dice “¿Pero de dónde demonios ha salido este tío/tía tan bueno/a?” y luego –tras unos días de ponernos las medallas correspondientes del “ya te lo decía yo”, “si estaba cantao…”- la cosa vuelve a la normalidad, o sea, al más completo anonimato popular. En el mundo del esquí la historia nos la sabemos muy bien. Sólo los hermanos Fernández Ochoa lograron salir del ostracismo con sus medallas olímpicas. De improviso. Sin que nadie supiese a qué se dedicaban y si lo suyo fue una casualidad o si eran de lo mejorcito del mundo. Mira que es raro que en un país con multitud de estaciones de nieve sólo hayamos tenido en toda nuestra historia a dos hermanos en los primeros puestos. Ya digo: falta de cultura y práctica deportiva en serio pues a la nieve se va a ponerse uno moreno, fardar con las gafitas ante los amigos o a presumir de haber estado bien cerca de la clase dirigente de este país, a la que no se sabe porqué oscura razón siempre le ha dao por hacerse unas afotos en Baqueira. Ahora parece que el milagro empieza a verse venir. En algo vamos adelantando: Hay una chica granaína que baja como una bala… Una tal María José que lleva 5 oros en el Campeonato del mundo de eslalon gigante… Hasta alguna revista le ha hecho una entrevista y todo… Por ésto sabemos que Rienda ha sido (y va a seguir siendo como no logre la medalla de oro el día 24) una desconocida en su propio país. A los 9 añitos empezó a entrenarse y ahora tiene 31. Medio año en los glaciares de Europa y otro medio en los de Sudamérica. Total, 220 días fuera de España cada temporada. Su jornada comienza a las 6 de la mañana: entrena durante 4 horas en las pistas, descansa dos, y después, comienza la ruta vespertina de hora y media en el gimnasio, fisioterapeuta, supervisión del material y repaso del vídeo para mejorar la técnica. Más o menos lo que hace Ronaldo… en un año. Y sin pedir tanto cariño ni tanta gaita a la afición. Dedica el doble de tiempo a prepararse que sus competidoras directas. Y sólo se queja un poquito: -Es algo injusto que los atletas que practicamos deportes individuales seamos poco conocidos. Si no eres la número uno, ni se te menciona. Llevo entrando 30 ó 40 veces entre las 10 primeras del mundo y apenas se ha mencionado. Yo me decía: “hay que ver, nadie comenta nada, como si no existiera”. (…) Falta cultura alpina y, en general, tradición en el deporte, porque no puede ser que alguien te llame por un sexto puesto y te dé el pésame. Le voy a poner una vela a San Cucufato para que María José reciba su merecido el próximo día 24: una medalla de oro. Más que nada por ella misma (por su tesón y sacrificio de tantos años) y porque así lo mismo dentro de otros 30 años sale otra gran deportista del esquí, siguiendo su estela. Y es que si no logras la medalla de oro no serás rey o reina de nada. El próximo viernes, si lo consigue, lo mismo hay suerte y abre todos los telediarios con su triunfo. Si la suerte le es esquiva, me temo que seguirá siendo una extranjera en su país. Aunque sea de Granada y en Sierra Nevada la conozcan más que a la Alhambra. San Cucufato, no falles al Puñetas, que te corto los cataplines y te mando a hacer las ídem…

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¡Gracias por vuestra plantilla! (El Puñetas, agradecido).